El punto de partida

Sesión 1: Introducción y recopilación de historias

El pasado sábado 6 de abril comenzó oficialmente la tercera edición de Barriometrajes.  Eran las 11 de la mañana cuando abrimos las puertas del centro Cultural del barrio de San Honorato-Los Molinos dónde se iban a impartir los talleres de guion, realización y sonido que forman parte de la propuesta del proyecto.

La sala estaba llena y entre todos sumábamos 27 personas de diferentes edades, nacionalidades, géneros y municipios de la isla.


La jornada comenzó con la presentación de Barriometrajes como dinamizador colectivo de barrios populares de la isla a través de la experiencia cinematográfica y la realización de cortometrajes. Después descubrimos en qué consistirían cada uno de los talleres que forman parte del proyecto: guion, realización y sonido.

Tras este breve comienzo nos pusimos todos a trabajar. La primera dinámica que preparamos para el grupo consistía en una práctica en la que aprenderían por grupos de tres el manejo de la cámara (enfoque, encuadre…), la claqueta y el sonido. Todos y cada uno de los participantes debía ponerse ante la cámara y explicar quiénes eran a través de contar algo sobre ellos mismos que fuera verdad y algo que fuera mentira así como las motivaciones que les habían llevado a participar en Barriometrajes. Todos los participantes fueron rotando hasta haber pasado por las diferentes funciones.

El resultado fue fantástico, a pesar de los nervios tan naturales de exponerse por primera vez ante la cámara y un grupo de desconocidos. Sin embargo, ése era precisamente el objetivo de la práctica con el que todos los barriometrajistas estuvieron de acuerdo: la práctica había servido para perder las vergüenzas y conocerse entre ellos además de reírnos para aflojar tensiones. 

El otro objetivo de la práctica era llegar a concluir un primer apunte del taller de guion que es…

“Escribe siempre sobre aquello que sepas” porque la realidad es que se nos da mejor contar verdades sobre nosotros que mentiras, porque inventar es siempre más complejo y por eso contar historias es un arte.

Una vez finalizada la dinámica llegó el momento de salir a conocer el barrio, sus casas, sus calles y sus vecinos. El objetivo de la práctica era recorrer el barrio para coger elementos que pudieran servir de inspiración para la creación de las historias que darán vida a los cortometrajes: un olor, el nombre de una calle, una plaza, una pintada en la pared, una puerta vieja, un edificio de nueva construcción, las historias que te ha contado uno de los vecinos sobre cómo era el barrio antiguamente…cualquier cosa puede ser un punto de partida para crear historia

Después pusimos las historias en común lo cual fue proceso inolvidable por lo emotivo del momento. Es increíble la magia que surge cuando hay tantas voluntades participando de algo colectivo, algo común. Finalizamos la sesión comentando nuestras impresiones sobre el transcurso del día…entre todos concluimos que estábamos deseando que pasara la semana para volver a reunirnos.

Continuará…

Pincha aquí para visitar la galería y ver las imágenes de la primera sesión

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